Luis Molina, Director Comercial de Puleva

PulevaApasionado por un trabajo que siempre fue su vocación, el mundo de la empresa, el zubiense (aunque nacido en Barcelona), Luis Molina nos habla sobre su vida profesional y su paso por Escuela Internacional de Gerencia.

¿Quién es Luis Molina?

Un granadino nacido en Barcelona en 1973 por la circunstancia de que mi padre es militar, y estaba destinado allí. Luego, vinimos a Granada y vivimos en La Zubia, pueblo en el que está toda mi familia y que considero mi casa. Comencé estudiando la carrera de Sociología en la Universidad de Granada, pero en tercero lo dejé porque me di cuenta de que mí objetivo vital era crear riqueza trabajando en las empresas.

Entonces, llegué a Escuela Internacional de Gerencia a través de un recorte del periódico. Terminé la carrera aquí con el último curso en la Universidad de Derby y obtuve el Bachelor Honours Degree in Management, que otorga validez europea a mi título académico.

 

¿Cómo fueron esos años?

Muy enriquecedores, tanto en lo personal como en lo académico. Para pagarme los estudios, trabajé como camarero, en la radio, y los veranos, en Hortoventas, una de las empresas líderes en el sector de la producción de hortalizas, ubicada en Zafarraya.

 ¿Cómo se vinculó usted a Puleva?

Pues ocurrió que tras terminar mis estudios en la Universidad de Derby, me ofrecieron continuar en Hortoventas, y aunque tenía y tengo mucho cariño a esta empresa, pensé que era adecuado cambiar de aires. Entonces, me dirigí a la Escuela y pedí ayuda a Antonio Sánchez, su presidente, para ver si había alguna empresa que quisiera contar con alguien de mi perfil. Así, a través de la Escuela, entré en Puleva en prácticas, y tras un tiempo en ese estatus, pasé a formar parte de la plantilla, gestioné un proyecto de gestión por categorías, luego pasé a ser Jefe de Cuentas y más tarde, me responsabilicé de activar el canal de vending y venta por impulso en Hostelería y Restauración.

¿Y a su responsabilidad actual, cómo llegó?

Tuve la suerte de pasar por distintas funciones en el área comercial. Así, estuve a la cabeza del equipo de gestores de punto de venta durante tres años, y luego pasé a la Dirección de Ventas de distribución moderna –híper y súper– y en febrero de 2012, hace un año, y ya dentro del grupo Lactalis al que pertenecemos, al que pertenecemos, me nombraron Director Comercial de Puleva. También, para

ello, reforcé mi formación en la Escuela, y en 2008 cursé el Programa Superior de Dirección de Ventas, que discurre de la estrategia a la acción, con herramientas suficientes para la dirección de equipos comerciales y la gestión económica y comercial.

¿Qué le aportó su paso por Escuela Internacional de Gerencia?

En el proceso de transformar la información en conocimiento, Escuela Internacional de Gerencia cuenta con herramientas que obligan a una participación activa, que te ayuda a crecer como persona y profesionalmente.

Yo buscaba algo más que copiar apuntes o empollar, quería palpar la realidad diaria, participar

en la gestión de la empresa, oyendo hablar a quienes han desarrollado iniciativas de éxito. Hoy todo es muy fácil gracias a Internet, pero cuando yo estudié, para saber cómo se hacía tal o cual gestión debías personarte en el organismo competente y escuchar la información de primera mano. Había que bajar al terreno.

Estamos hablando de un modelo de enseñanza muy proactivo, entonces.

Sí, sin duda. Además, llama la atención el hecho de que el profesorado son personas con los pies en el suelo, no teóricos del marketing o la gestión, son personas que están en el mundo de la empresa, que están al día. Responsables muchos de ellos de grandes corporaciones o personas que han desarrollado proyectos propios y los han hecho rentables. Este modelo, personalmente, se me hizo muy divertido.

¿Y emocionalmente, qué le aportó?

El equilibrio, la forma de trabajar, el hecho de no sentirse uno más. Podría decir que me sentía vivo. Moralmente, me sentía muy bien conmigo mismo, porque veía que mi trabajo se traducía de forma inmediata en aprendizaje, en beneficios, en experiencia. Y por otra parte, contactos con compañeros que perduran en el tiempo. Hoy, ese equilibrio que adquirí se traduce también en lo personal, soy feliz padre de dos hijos y puedo decir que mi dedicación a mi empresa, aunque suponga sacrificios, me permite atenderlos de la forma que se merecen. y disfrutar de una vida profesional enriquecedora.

Una Respuesta a “Luis Molina, Director Comercial de Puleva”

  1. Estíbaliz Gurruchaga

    feb 20. 2013

    Me gusta leer cosas como ésta. Que comienzan con la palabra “apasionado” y terminan con la palabra “enriquecedora”. Buena introducción pues, buen desenlace. ¿Y el nudo? Según Wikipedia “el nudo” es la acción transformadora de la historia. Es el momento donde la tensión narrativa llega a su punto más alto”. Me gusta comprobar que el nudo depende de gente así. De cada uno.

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