Javier García, SIMA

Javier García, el director gerente de Grupo SIMA, pertenece a una familia de empresarios. Ha vivido las vicisitudes del negocio familiar desde su más tierna infancia. Además, fue un auténtico pionero en lo que a Escuela de Gerencia se refiere, ya que pertenece a la primera promoción. De su experiencia, y de los valores que recibió en su paso por la Escuela, hablamos en esta entrevista.

Javier SimaEl empresario, ¿nace o se hace?

En mi caso, creo que siempre tuve interés por el mundo de la empresa, y por eso tuve muy claro que quería vincularme profesionalmente a él. Por eso, ‘negocié’ con mi padre la posibilidad de estudiar en una nueva Escuela para futuros empresarios y directivos que se abría junto al Paseo del Salón. Estuve en una presentación de la misma, y me atrajo la idea de estudiar en un lugar donde empresarios de prestigio iban a volcar su experiencia.

¿Qué encontró cuando llegó a ese primer curso de la Escuela?

Pues un mundo nuevo. Un mundo donde la enseñanza no era tanto teórica como práctica, en un ambiente que distaba mucho de lo que me habían dicho que era el mundo académico universitario. Entre mis compañeros –unos 40– había muchas personas que compartían circunstancias conmigo, es decir, hijos de empresarios que estaban dispuestos a tirar para adelante y seguir haciendo crecer el negocio familiar. También había chicos que, sin tener empresas en la familia, sí querían vincularse al mundo de la empresa y desarrollar su carrera profesional en ella. Fue un orgullo pertenecer a la primera promoción de la Escuela.

¿Y entre los profesores?

Pues yo creo que entre ellos existía el mismo deseo de triunfar que entre los que estábamos sentados en las bancas. Para ellos, también era una aventura, y se notaba que estaban deseosos por transmitir lo que sabían.

¿Y lo hicieron?

Pienso que sí. La prueba está en que, por lo menos yo, aprendí mucho sobre cómo funciona una empresa, cómo funciona la cabeza de los grandes líderes, cómo gestionar el día a día…Y en cuanto a Escuela de Gerencia, no hay más que ver el crecimiento que ha experimentado en estos años. Ha sido una aventura con un final feliz.

Uno de los puntos fuertes del plan de estudios de Escuela de  Gerencia era la vinculación internacional…

Sí, el cuarto año de carrera, se desarrollaba y se desarrolla en la Universidad de Derby, en el Reino Unido. Y esto se ha demostrado como clave. Salir al extranjero, perfeccionar el inglés que es el idioma mundial de los negocios, convivir con personas de otras culturas, me fue útil desde el primer momento.

ABIERTO AL MUNDO

¿En qué medida percibió esa utilidad?

Pues al volver precisamente de Derby, me fui junto a mi padre a recorrer Asia. Estuvimos en China, India, Singapur y Tailandia. Allí descubrí, y mi padre pudo ver de primera mano, la calidad de la educación recibida, no sólo por el dominio del inglés y de los mecanismos de funcionamiento de la empresa, sino de las propias costumbres sociales de esos países. Tenga en cuenta que durante mi estancia en Derby –que fue de dos años, ya que luego volví para hacer un Master–, viví en residencias con centenares de alumnos, y ninguno era británico. Ello, más allá de hacerme entender cómo se hacen los negocios en diversas zonas del mundo, como la propia Asia, me acercó a aquella cultura, algo que, con la expansión internacional que ha experimentado Grupo SIMA, me ha sido extraordinariamente útil.

Independientemente de esa cultura empresarial, ¿qué otros valores aprendió en su paso por Escuela de Gerencia?

Pues creo que son los mismos que se han mantenido inalterables durante todos estos años. La cultura del esfuerzo, la importancia del trabajo en equipo, el intento permanente de no hacer difícil lo que puede ser fácil, tanto en las relaciones empresariales como en las humanas, que son, no lo olvidemos, aspectos indivisibles, porque los negocios los hacen las personas.

¿Y recomendaría a alguien con inquietudes empresariales estudiar en la Escuela?

Sin duda, y más en estos momentos. Hace décadas, cuando no había trabajo aquí, exportábamos viñadores a Francia. Ahora, exportamos talento, y una persona bien formada, con una visión completa del mundo de la empresa, encontrará su sitio más pronto que tarde.

Sin comentarios.

Dejar una respuesta.