10 razones que impulsan la salida de empresas a mercados exteriores

Razones para salir al exteriorHoy en día, cada vez es más habitual escuchar en los medios hablar de exportación, de internacionalización, de empresas que deciden salir al exterior en busca de nuevas oportunidades. ¿Pero por qué lo hacen, qué les empuja a dar ese paso definitivo?

En un entorno cada vez más global y dinámico, en el ámbito económico y en todos los demás, en el que las distintas naciones tienden a la interrelación empresarial surge la internacionalización, la necesidad de exportar, de expandir nuestras fronteras, de llegar a nuevos mercados y clientes.

Los motivos que impulsan la salida de empresas a mercados exteriores son diversos. En este artículo os damos 10 razones de peso para animaros a sumaros a este sector al alza:

1. Mercado nacional saturado
2. Aumentar las ventas y el beneficio
3. Diversificar el riesgo
4. Mejorar la imagen de la marca o empresa
5. Alianzas estratégicas
6. Optimizar nuestros recursos financieros y productivos
7. Economías de escala
8. Surgimiento de nuevos nichos de mercado
9. Mejorar nuestra capacidad competitiva y estar a la vanguardia
10. Beneficios fiscales

Sin embargo, aunque los motivos son convincentes, el proceso que requiere esta estrategia no puede tomarse a la ligera. Cualquier empresa que este valorando esta posibilidad, sea cual sea su razón, debe tener en cuenta que la exportación y la internacionalización suponen un proceso lento, costoso y requieren de tiempo y esfuerzo.

Antes de embarcarnos en este proyecto tenemos que analizar nuestras posibilidades, tener la capacidad (económica, técnica, humana…), asegurarnos de que contamos con cualidades como la paciencia, la fuerza y la perseverancia para poder lograr nuestros objetivos. Sin olvidar que es requisito indispensable tener a nuestro alcance la formación, las herramientas y el asesoramiento necesario para garantizar el éxito, pues cada mercado es un mundo en sí mismo y está lleno de complejidades para las que debemos estar preparados.

Dejando a un lado los aspectos más técnicos, la internacionalización requiere un cambio esencial sin el cual nada de esto sería posible, un cambio de mentalidad. Si bien es cierto, parece que en los últimos años, empujado por la crisis, nuestro entramado empresarial está evolucionando y empezando a valorar seriamente la salida al exterior como una oportunidad. Prueba o no de ello, según la perspectiva desde la que lo enfoquemos, es el dato que se anunció recientemente desde el Misterio de Economía, tras décadas caracterizadas históricamente por el déficit en nuestra balanza comercial nacional, por primera vez desde 1971 presentó un saldo positivo. Si somos realistas, no es un dato ni bueno ni malo, semejante resultado no procede en exclusiva del aumento de las exportaciones, también se atribuye a la caída de las importaciones. Sin embargo, siempre hay que dejar una puerta abierta al optimismo, es preferible pensar que ese cambio de mentalidad se está produciendo y que poco a poco iremos redireccionando las bases de nuestra economía hacia la diversificación geográfica.

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